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Historia
Historia
El continente africano, la cuenca del Mediterráneo, así como Europa y Oriente han sido elementos indispensables para el devenir y enriquecimiento histórico de Argelia.
Además, en el extremo sur del país se puede visitar el museo natural más grande del mundo, en el que hay pruebas suficientes para atestiguar la extraordinaria riqueza de la historia del país.
Prehistoria de Argelia
Existen yacimientos arqueológicos en Argelia en los que se han descubierto restos óseos de homínidos de hace 2 millones de años, según los datos obtenidos por arqueomagnetismo.
Los investigadores han encontrado allí restos de Homo habilis.
Antigüedad
Argelia ha estado habitada por los bereberes desde hace más de diez mil años.
Desde el año 1000 a. C.
hay constancia de que éstos mantenían relaciones comerciales con los cartagineses, que habían construido colonias en la costa, y con los egipcios.
En el siglo III a. C., los romanos denominan esta región Numidia, habitada por los bereberes masilianos y los maselinos.
Éstos últimos se aliaron con los cartagineses en la Segunda Guerra Púnica, mientras que los primeros, aliados de los romanos y gobernados por Masinisa, acabaron recibiendo todo el reino de sus conquistadores.
A la muerte de Masinisa en 148, Escipión el Africano dividió el reino entre sus hijos.
En 113, Yugurta se alzó contra los romanos y acabó derrotado, tras lo cual Numidia fue gobernada por un rey vasallo de Roma hasta que, bajo Diocleciano, se convirtió en una simple provincia del imperio y finalmente volvió a manos de los bereberes hasta la invasión de los vándalos en 430.
A principios del siglo VI, las tropas de Justiniano I expulsaron a los vándalos y recuperaron el reino para el Imperio Bizantino, que lo gobernó de manera precaria hasta la llegada de los árabes en el siglo VIII.
Los romanos dejaron importantes ciudades en el norte de Argelia, entre las que destacan Iol Caesarea, Tipasa (Tipaza), donde se encuentra una de las necrópolis más antiguas conocidas en el Mediterráneo, Cuicul, Calama, Thubursicu-Numidarum (Khemissa), Madaure, Thamugadi (Timgad), Diana Veteranorum, Theveste (Tébéssa) y Lambaesis.
La islamización de Argelia
La caída de Roma tras la de los vándalos y la inestabilidad durante el período bizantino entrañaron la reconstitución de alguno de los principados bereberes.
Algunos, especialmente por el oeste, resistieron la llegada de los musulmanes entre los años 670 y 702.
Los personajes más conocidos de este conflicto fueron el rey cristiano Kusayla, que venció a Sidi Ocba ibn Nafaa en el año 689, cerca de Biskra, y la reina guerra Kahena, cuyo verdadero nombre era Dihya, que a la cabeza de los bereberes, infligió, en la batalla de Meskiana de 693, una severa derrota en el cuerpo expedicionario del emir Hassan Ibn en Noman, a los que alejará hasta Trípoli.
Tras la conquista musulmana, los ciudadanos del territorio adoptarán la religión islámica (para protegerse contra los ataques de los nómadas) y progresivamente adquirirán la lengua árabe.
Bereber, fenicio, latín, árabe, español, turco, francés: la mezcla de lenguas, el "mestizaje lingüístico", es intenso, dando lugar al árabe argelino (y al árabe magrebí en general) que se mantiene hasta nuestros días.
La primera parte de la conquista musulmana de España fue conducida por un contingente bereber compuesto casi en su totalidad por conversos, desde el jefe Táriq ibn Ziyad, que dio su nombre al peñón de Gibraltar (جبل طارق, «Djebel Tariq»).
Tras el éxito de Tarik, el califa le hizo encadenar y murió en el camino.
En el siglo X, Ubayd Allah al-Mahdi fundó la dinastía fatimí, en la baja Cabilia, donde encontró un eco favorable a sus prédicas milenaristas.
Los fatimíes establecieron su autoridad en África del norte entre 909 y 1171 y fundaron un califato disidente de los abasidas de Bagdad.
Este reino estuvo marcado por numerosas revueltas jariyíes (jariyismo), especialmente la de Abu Yazid encabezando las tribus bereberes en el 944, y que infligió la más severa victoria contra la armada fatimí, debilitada y vulnerable, tomando la ciudad de Kairouan.
La revuelta fue vencida por Ziri ibn Manad, a la cabeza de las tribus Sanhadjas, que por salvar el imperio recibió el puesto de gobernador del Magreb central.
De esta forma en el 972, cuando los fatimíes, tras la adhesión egipcia, tuvieron menos interés por el Magreb y fue su hijo, Bologhine ibn Ziri, quien heredó el control de Ifriqiya.
Los zirides reinarán en el lugar unos dos siglos.
Hammad Ibn Bologhine, su hijo, gobernó de forma independiente a los ziridas, en el norte de la actual Argelia, a partir de 1014, reconociendo como califas legítimos a los abasidas sunitas de Bagdad, y fundando la dinastía hamadita.
Los ziridas también reconocieron en 1046 a los califas abasidas mostrando abiertamente a los fatimíes su abandono del chiismo.
A partir de 1048, en tiempos de Ibn Jaldún, algunas tribus del sur emigraron al África del norte y fueron enviados por el poder fatimí para reprimir a los ziridas y hamaditas.
En oleadas sucesivas incurrieron en algunas grandes ciudades, que saquearon y destruyeron.
En Argelia estas tribus del sur se aliaron con algunas tribus locales.
Estos dos reinos, prósperos por aquel entonces, se empobrecerán enormemente a causa de estas incursiones.
Los ziridas cambiarán su capital de Kairouan a Mahdia, los hamaditas, de Al-Quala (La Cala de Béni Hammad, actualmente reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) a Bugía.
Argelia estaba entonces bajo el control de los almorávides en una pequeña región del oeste, bajo los hamaditas en el centro, y bajo los ziridas al este.
Cuando vencieron a los almohades en 1152, dirigidos por Abdelmoumen Ibn Ali, cuyo jefe espiritual era Muhammad ibn Tumart.
Los almohades formaron uno de los imperios más poderosos del Mediterráneo, unificando el Magreb y Al-Andalus hasta 1269.
En cuanto a la inmigración árabe en África del norte, fue de poca importancia excepto en las dos regiones exteriores de Argelia, Kairouan y Tánger.
Aunque el total de su población ha recibido una contribución demográfica árabe limitada, y una gran parte de las poblaciones de lengua árabe es bereber.
Colonización francesa (1830-1962)
A partir de 1830 Francia estableció progresivamente una importante colonia en este territorio que llegó a tener el estatuto de departamento de Francia hasta que, tras la denominada Guerra de Argelia, obtuvo su independencia en 1962.
Los sucesos de la guerra de la independencia son narrados, en un estilo semidocumental y sin concesiones, en la película La batalla de Argel (1965) de Gillo Pontecorvo, la cual obtuvo el León de Oro del Festival de Venecia en 1966.
Panorama histórico (1962-1992)
Argelia obtiene la independencia el 5 de julio de 1962 después de una sangrante guerra de liberación que duraría ocho años.
Cerca de un millón de europeos abandonan el país, y con ello el país pierde la mayoría de los administradores, empresarios y técnicos.
El 70 % de la población se encuentra sin trabajo, pero existe un profundo sentimiento de solidaridad nacional.
Ben Bella (1962-1965)
En el seno del FLN (Frente de Liberación Nacional) se encontraban los moderados (Ben Khedda, Boudiaf y Aït Ahmed), y los radicales (Ben Bella, Mohammed Khider y Houari Boumedienne, jefe del Estado Mayor del ejército).
Tras la lucha por el poder, Ahmed Ben Bella se hace con el poder, elimina a los conservadores del FLN y nacionaliza las propiedades francesas, así como otras empresas.
El FLN se convierte en el único partido.
De manera progresiva Ben Bella va centralizando en su persona todos los poderes (secretario general del FLN, presidente del país y comandante jefe del ejército).
El 19 de junio de 1965 es apartado del poder y encarcelado.
Houari Boumedienne (1965-1978)
El golpe de Estado hace que el ejército se haga con el poder.
Un consejo revolucionario formado por 26 oficiales se convierte en el órgano supremo bajo la dirección de Boumedienne, quien asume las funciones de presidente y primer ministro.
Gobierna con mano de hierro, sacrifica el bienestar social y la democracia en aras de unos objetivos económicos a largo plazo y sitúa al país en la vía del socialismo nacionalista.
En 1976, después de un amplio debate nacional, se decide prestar más atención a las condiciones de vida de la población así como organizar las elecciones.
Boumedienne, único candidato, sale elegido presidente; en la Asamblea Nacional todos los diputados pertenecen al FLN, pero dicho partido dista mucho de tener aceptación.
El ejército se sitúa en el centro del poder.
A la muerte de Boumedienne en 1978, el 70 % de la población tiene menos de 25 años.
Todos saben que la industria no bastará para dar empleo a todas estas personas y que ninguna reforma ha podido detener la bajada de los ingresos procedentes de la agricultura.
Se forma el caldo de cultivo para los gérmenes de la crisis.
Chadli Banjedid (1978-92)
El coronel Chadli Benjedid, comandante de la región de Orán y candidato de compromiso, es nombrado presidente.
Adversario de la política socialista de Boumedienne, concede más espacio a las iniciativas privadas e introduce lentamente una economía de mercado.
Sin embargo, a partir de 1985 la caída del precio del petróleo hace que disminuyan fuertemente los ingresos del país.
Por otra parte, la explosión demográfica hace que aumente el paro rápidamente y la crisis de la vivienda se agudiza aún más.
El 4 de octubre de 1988 se producen disturbios en Bab-el-Oued y las protestas se extienden a otras ciudades.
En realidad no se le acusa al presidente, del que se aprecian las reformas introducidas; a quienes se acusa en a los jerifaltes que llevan una vida de lujo.
Los grupos fundamentalistas son mayoritarios en estas manifestaciones.
La represión del ejército produce centenares de muertes.
Tras estos "acontecimientos" Chadli introduce reformas rápidamente.
En noviembre dicive las funciones de presidente y secretario general del FLN.
De ahora en adelante el Primer Ministro tiene que rendir cuentas ante el Parlamento.
En febrero de 1989 se introduce el multipartidismo por referéndum.
Se presentan hasta 47 partidos, entre ellos el FIS (Frente Islámico de la Salud), legalizado en septiembre.
Figuras conocidas de la oposición regresan del exilio: el diciembre lo hace Hocine Aït, el líder del FFS (Frente de las Fuerzas Socialistas) y en septiembre de 1990 el antiguo presidente Ben Bella.
Periódicos y revistas de reciente creación se multiplican como setas.
Se habla de la "primavera argelina".
Elecciones
En junio de 1990 tienen lugar las elecciones municipales y provinciales.
El FFS, que cuenta con numerosos adeptos entre los Cabilas, así como otros partidos protestan por el modo en que se han organizado las elecciones y deciden boicotearlas.
Ante la reducción de las posibilidades de elección, los electores votan masivamente en contra del FLN y el FIS obtiene el 52,42% de los votos.
A pesar de todo, Chadli decide continuar con la democratización y anuncia elecciones legislativas para junio de 1991.
No obstante, la nueva ley electoral hace que al FIS le sea más difícil conseguir la victoria.
Éste apela a la huelga y a principio de junio de 1991 se producen tumultos que hacen que se tenga que declarar el estado de sitio.
El gobierno Hamrouche dimite y el nuevo primer ministro, Ghozali, aplaza las elecciones hasta diciembre.
Millares de adeptos del FIS son arrestados, incluidos los dos líderes más importantes, Abassi Madani y Ali Benhadj.
El 26 de diciembre, en la primera vuelta de las elecciones, de los 430 disponibles, se cubren 228, de los cuales 189 son del FIS.
El FFS obtiene 25 y solamente 15 el FLN.
A esto le sucede una fuerte polémica entre partidarios y adversarios de que continúe la experiencia democrática.
El 12 de enero de 1992, bajo la presión del ejército, dimite el presidente Chadli y se anula la segunda vuelta de las elecciones.
El ejército junto con el FLN instaura un "Alto Consejo de Estado" formado por cinco personas y presidido por una de las figuras históricas más importantes en la lucha por la independencia: Mohammed Boudiaf, que vivía en el exilio en Marruecos desde 1964.
Se disuelve el FIS, sus líderes son arrestados y se declara el estado de emergencia.
Entonces se suceden los hechos en cadena: comienza el ciclo terrorismo/represión y nadie se queda fuera del alcance de lo uno ni lo otro.
A finales de junio de 1992 M.
Boudiaf es asesinado.
Guerra Civil
El país siguió el modelo de partido único hasta 1988.
Tras la legalización del multipartidismo el Frente Islámico de Salvación (FIS) ganó las elecciones municipales y la primera vuelta de las elecciones legislativas de1991 (ver Elecciones desde la implantación del pluripartidismo (1989)) pero el ejército decretó el estado de urgencia y le impidió asumir el poder.
Esto desencadenó violencia liderada por diversos grupos armados como el Ejército Islámico de Salvación, brazo armado del FIS o su rival el Grupo Islámico Armado.
Desde entonces miles de personas han muerto en las ofensivas rebeldes y las contraofensivas oficiales.
Los militares gobernaron hasta 1994.
A finales de los años 1990, parte de la region oriental del país fue escenario de ataques contra la población civil por parte de grupos fundamentalistas que buscaban desestabilizar al gobierno central.
Se produjeron varias masacres, algunas de las cuales dejaron más de 200 víctimas mortales.
En las elecciones presidenciales de 1999, fue elegido Abdelaziz Bouteflika que resultó reelegido en 2004.
El escritor argelino Yasmina Khadra describe sin piedad en sus obras, especialmente en la Trilogía de Argel y Lo que sueñan los lobos, la historia convulsa de los últimos años del país, denunciando tanto el advenimiento de la plaga del integrismo islámico y sus métodos terroristas, como la pobreza y el caos fruto de la corrupción del poder que, durante lustros, detentó la nomenklatura militar comunista.
Fuente: CIA Factbook, Wikipedia
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